- La ciudad de la memoria -
" El motor de los dragones del tiempo ruge
en el interior de la cueva "
Málaga se mira en los ojos de Daniel Muriel
reflejándose en su pintura . Nos muestra el pálpito de
una ciudad que muta como el tiempo que la trans-pasa . La memoria del
espacio se recrea en la obra a golpe de grúa y ladrillo , se
esfuerza por reconstruir el recuerdo de la ciudad vivida . Las formas
se resisten a ser definidas , se acumulan recreando el caos difuso de
la realidad . Su contenido se desparrama por el lienzo desdibujando
las líneas , los trazos que marcan el tiempo veloz de la prisa
, los silencios previos a la tormenta del pincel sobre la tela .
La obra de Dmuriel nace y crece de su propia fuente de símbolos
. Se retroalimenta articulándose a si misma , con una coherencia
que va mas allá de los patrones establecidos . Orada esa "Málaga
vívida" para construir una iconografía personal que
se erige , ya hace tiempo , como uno de los referentes en el paisaje
histórico de la Málaga pictórica .
Luciano Muriel Buzarra.
The selected polemic
Convertir el motivo consciente en acto consciente
en la totalidad
o en fuerza de vida
en fuegos de artificio
o de otro mundo
o de otro inmundo más mundo que éste
conferimos valor y audacia en la tirada,no teniendo en cuenta las posibilidades
indiferentes a los resultados
atados a lo que no nos pertenece
atados a la descripción
pero el cosmos actúa primero
y esa desventaja nos fortalece
con la virtud de la paciencia.
Mirar adentro como hacia ningún sitio
llevar a cabo un trabajo específico
mensajeros de nosotros mismos
y de otro tanto
que nos hace fuertes
y más fuertes
y más
y
Helena Garnelo
DANIEL MURIEL , ARTISTA
Daniel socava el aire de una costa
que le susurra un caos en construcción ,
una acumulación de luces vivas ,
la simultaneidad de la memoria ,
la esencia material de lo que insiste.
Cunetas desleídas al pasar.
La súbita visión
de lo diario
.
Álvaro García
EL MALABARISTA Y SUS SECRETOS
Daniel Muriel nos descubre su mundo a través de una compleja,
rica y variada iconografía. El artista desvela sus secretos y
trucos de magia para que podamos entender su "imago mundi".
Se convierte en un tratadista que investiga sobre el hombre y la cultura
con el fin de transformarlos en espejos que reflejen los temores de
un héroe que ha decidido contarlos. Tanto en la forma de narrar
su historia, como en el contenido, hay una serie de tendencias contrapuestas
: el gesto frente a las figuras acabadas, lo espiritual (la materia-ladrillo)
y lo real, el éxito -Artista en las nubes- y el temor al fracaso
-Mimí-, el hombre y la mujer (la pareja, siempre en oposición);
la belleza representada mediante los colores (verde, amarillo y azul)
frente a la belleza más terrible -Maimonda-.Detrás de
todo ello está la visión de un observador que traduce
formalmente y conceptualmente la plasmación de una sociedad en
decadencia.
Adopta un "estilo manierista"pues su mundo ha dejado de ser
uniforme, y responde emocionalmente: la serenidad deja paso a la pasión
, al desequilibrio y la tensión.
Cita a pintores como el Greco, del que le atrae los colores y las pinceladas,
y a G. Arcimboldo, cuyas referencias las tenemos en la obra titulada
-El arquitecto-. Los objetos son deformados por la impulsividad de un
artista que expresa oscuridad frente a claridad y, aquella, se nos muestra
a través de la invasión total del lienzo -Parque de automóviles-
.Dmuriel trata de demostrar lo evidente: más es más.
Le atrae lo aparentemente imperfecto porque en ello ve la belleza. Como
un malabarista lanza objetos al aire, que son recogidos bajo otro ángulo.
Son objetos comunes, cotidianos (grúas, coches, ladrillos, zapatos
) insertados en espacios que forman parte de nuestra memoria y entorno
( catedral, plaza de toros, edificio de la Equitativa, Correos, carretera
de Cádiz, la Málaga Este...). El pintor añade a
todo este universo, la presencia de personas-objetos, pues continuamente
el artista construye figuras que le sirvan de hilo conductor a las historias
que pretende contarnos. Sus obras se pueden "leer". Quizás
por eso, además de por su "Análisis de la belleza",
sea por lo que le interese tanto W. Hogarth. Rescata episodios legendarios
(San Jorge y el Dragón) y los introduce en escenarios locales.
Los personajes son transformados en construcciones mecánicas
oen"compendios escultóricos malagueños": San
Jorge "biznaguero-cenachero" en -La conjura de Pimentel-.
El dragón-coche, elemento perturbador para el artista, es embestido
numerosas veces, ya que Dmuriel nos ofrece toda una saga, en la que
podemos apreciar a particulares espectadores: Platero ( escultura situada
en el parque) , la princesa , los padres de ésta , los villanos
de la ciudad...
El pintor intenta desvelar, pero no desea ser totalmente descubierto.
Quizás, por eso, le gusten los personajes secundarios, los que
aparecen casi ocultos, los insignificantes. El artista acude en su ayuda
y los rescata, para convertirlos así en protagonistas ( la niña
del cuadro -La Ronda de Noche- de Rembrandt es elevada a princesa ).
Es, precisamente, el título de esta pintura del XVII, la que
lleva a Dmuriel a ofrecernos un guiño: Rembrandt de Ronda (señalización
de tráfico en la autovía). Son, por lo tanto, las palabras
fundamentales en Dmuriel: aparecen en el lienzo o forman parte de la
propia obra:"Platero, yo, la princesa y el dragón en la
plaza de la Constitución".
El artista irá construyendo relatos marcados por la curva, por
lo blando y por las líneas ligeramente paralelas
The Uri Geller Simposium - . Se inclina por la línea de la gracia,
por los estrígiles, por las curvas opuestas.
Estamos ante un malabarista de contrarios.
Lourdes Alda
EN LOS CUADROS DE DANIEL MURIEL
Bajo el cielo de Mondrian hay un hombre que
pinta cuadros . No estamos en Nueva York , ni en París , sino
en un barrio de Málaga con nombre de huracán.
El pintor cuenta historias en sus cuadros . Se cuela en el esqueleto
de los edificios como los peces en los ojos vacíos de los ahogados
. Se introduce en la selva del tráfico y escucha el grito de
celo de las bocinas . A veces se siente como extranjero en su propia
ciudad , pasea por las calles , se cruza con los habitantes de carne
y hueso y con aquellos otros que pueblan su cabeza . El pintor extiende
sus fronteras más allá del barrio donde vive; Málaga
tambien se extiende , como el huracán , y él recoge tras
su paso los despojos.
La historia densa y abigarrada de una ciudad cabe en un cuadro , incluso
la de aquellos lugares que ya han desaparecido y que formaron parte
de la infancia pueden regresar y quedar para siempre atrapados entre
las aristas de la memoria . Vuelven así los fantasmas y los demonios
al aire comprimido del lienzo.
El territorio de Dmuriel no es Manhattan Sur , es Málaga Sur
. Las ventanas son nichos donde aparcan el alma los personajes de las
historias que se esconden en los cuadros . Un aparcamiento para cerrar
los ojos , apagar las luces y descansar de la locura cotidiana.
"El alma tiene forma de coche
corazón"
Edificios vacíos , cabezas vacías
, caos. Pero ¿ dónde está el espíritu ?
¿dónde la sabiduría ?, ¿ dónde la
ternura ?. Los sentimientos de una ciudad , como los del hombre que
la pinta , caben en un cuadro.
"No te engañes , no
es éste el mundo que tanto soñaste ,
no es tu barrio , no existe tu ciudad ,
no queda nada de entonces"
El tiempo descuartiza la memoria .Vuelve blandos
los objetos , los edificios , las personas . El tornado del tiempo se
lo llevó todo , destrozó Málaga .
Ahora te toca a ti reconstruir la vieja ciudad , como un arquitecto
recreas los antiguos espacios y les otorgas vida , como si fueras Dios
, como si Dios fuese pintor y la ciudad estuviera habitada por actores
que representan sus obsesiones. Ya sabes que la arquitectura es música
congelada , quizá también la pintura . Rehaz la ciudad
como si fuera un puzzle que ordenas a tu antojo , cambiando las estatuas
y los monumentos de sitio , las calles y los figurantes de miniatura
. La ciudad ya es tuya .
Has roto Málaga en cuadros, como el cielo de Mondrian.
José Antonio Garriga
Vela
|